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miércoles, 26 de diciembre de 2012

Post invitado: El 2012 de los niños de la familia




Por Isabel de Ugarte


Me gustaría echarle una mano a este tremendo año que a puntito está de terminar. Si miramos a los niños de nuestras familias podremos comprobar que 2012 ha sido un año importante.


En el caso de la nuestra, en este 2012 ha nacido Gabriela. Su hermana Carmela y su prima Catalina han cumplido su primer año de vida. Alfonso ha empezado a leer, aunque sigue arrastrando la “r“. Su prima Caricuchi y su hermana María han recibido por primera vez la visita del ratón Pérez. Lola y Antón han sido por unos meses hijos únicos y eso tiene su valor. Ana y Carmen han ejercido de canguros de sus primos, lo que ha supuesto una alegría y tranquilidad para su tía, ésta que escribe. Y Blanca, Isabel y María se han ido al extranjero para vivir una experiencia por la que todos deberíamos pasar. No puedo olvidarme de Mariana que ha vuelto a casa por Navidad y para quedarse. Y cómo no, de este blog, que nació el 6 de enero de 2012 y casi un año después me tiene enganchada y me hace disfrutar cada día.


No ha estado tan mal el 2012... 


En la foto, Isabel (a la izda bostezando) junto a sus primos en 1975


viernes, 6 de enero de 2012

La Marcha Radetzky

Mientras sonaban las campanadas y sus abuelos, padres, tíos y primos intentaban tomarse las uvas, Catalina dormía plácidamente en su cuna como si no pasara nada importante a su alrededor. 

Pero su despertar del primer día del primer año que estrena fue diferente. La música sonaba y su oído investigaba la procedencia. No tardó en descubrir que en la televisión unos señores bien vestidos tocaban unos curiosos objetos. De esta manera, se sumó a la tradición y con la música de la Filarmónica de Viena arrancó su 2012.  

Para Catalina, como para muchos espectadores, el momento más excitante del concierto fue la Marcha Radetzky en la que participó con sus palmas. Días anteriores había ejercitado el movimiento pero no entendía la importancia de abrir las manos con lo que, en lugar de tocar las palmas, tocaba los puños. Sin embargo, como si de una flor se tratara, el día 1 de enero de 2012, la mano dejó de ser puño para mostrar su palma y así interpretó la obra de Johann Strauss (padre) con un ritmo vigoroso y emocionado.