Mostrando entradas con la etiqueta pelele. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pelele. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de marzo de 2012

Más que un fondo de armario


Armario,  vestidor, cambiador, tocador, sala de juego, de curas y de medición. Aprovechar los espacios en los pisos que disponemos hoy en día es para mí fundamental.              


Al comprobar que el fondo del armario del cuarto de la niña daba para mucho decidí instalar en él una colchoneta a modo de cambiador y todo aquello necesario para el cuidado del bebé: pañales, cremas, toallitas, cepillo, colonia, peine,  baberos aceites, bodies... 


Sus tías se encargaron del vestuario: faldones, jerseyscamisas de batista, peleles, ranitas, patucos y capotas de todos los tamaños y colores. El padre, de la iluminación. Dos lámparas que funcionan con pilas son suficientes para disfrutar de todas las posibilidades del armario. 


La niña se entretiene con ses amis de l'armoire: Cécile, Anne, Jean y François, mariquitas recortables antiguas, que sirven de excusa para hablar en francés mientras cambiamos de atuendo. Y como es un poco coqueta, concluye este ritual con una vistazo al espejo antes de que su madre la levante y cierre las puertas para   salir de paseo.




viernes, 24 de febrero de 2012

De rebajas


Entre los muchos consejos que he recibido sobre la maternidad está el de aprovechar las rebajas para comprar ropa a los niños. Pues bien, esto es lo que he hecho hoy.

Me indicaron que fuera previsora y le comprara modelitos para el año siguiente. Para eso hay que hacer cálculos y planteamientos sumamente complicados si eres de letras: edad del niño para el próximo otoño, posible peso y estatura, previsibles tallas, nivel de desarrollo del bebé... ¿Y si aprende a andar en verano? Tal vez el redondo bebote que ahora ni siquiera gatea en otoño es un niño esbelto y fino. ¿Le quedaría entonces bien un pelele o tendría ya que comprarle un pantalón o un vestido de mayor?

Tanta incógnita y tanto cálculo me han dejado aturdida durante un buen rato en la tienda. Después de una consulta telefónica al personal shopper y de un envío fotográfico de modelitos, he optado por comprar un pelele al ahora bebote para que lo luzca esta primavera. Ya veremos cómo nos apañamos en otoño.