Calor y ternura. Es el tesoro que dan los abuelos a sus nietos. No importa que estén lejos, incluso en el cielo, porque tienen mil trucos para continuar con sus mimos.
El truco de mi abuela Cachita es el ganchillo. Como si fuera Penélope se pasa la vida tejiendo entre lectura y lectura. Pero mi abuela no deshace su labor. La reparte. Sus mantas de ganchillo están por medio mundo: Madrid, Cádiz, Mallorca, Ferrol, Portugal, Bélgica, Estados Unidos, Inglaterra... Allá donde estén sus hijos, nietos y bisnietos estarán sus mantas.
Sus manos hacen mantas que abrazan a sus nietos. Con ganchillo y lana reparte su calor, multiplica sus abrazos y da cariño a cada uno de sus 139 descendientes. Incluso a bisnietos que están por llegar, muñecos y mascotas.
En No sólo comen y duermen hemos querido reunir las mantas de abuela Cachita y a algunos de aquellos que reciben y disfrutan de su calor.
El truco de mi abuela Cachita es el ganchillo. Como si fuera Penélope se pasa la vida tejiendo entre lectura y lectura. Pero mi abuela no deshace su labor. La reparte. Sus mantas de ganchillo están por medio mundo: Madrid, Cádiz, Mallorca, Ferrol, Portugal, Bélgica, Estados Unidos, Inglaterra... Allá donde estén sus hijos, nietos y bisnietos estarán sus mantas.
Sus manos hacen mantas que abrazan a sus nietos. Con ganchillo y lana reparte su calor, multiplica sus abrazos y da cariño a cada uno de sus 139 descendientes. Incluso a bisnietos que están por llegar, muñecos y mascotas. En No sólo comen y duermen hemos querido reunir las mantas de abuela Cachita y a algunos de aquellos que reciben y disfrutan de su calor.
Para dormir calentitos
Para jugar
Para leer
Para pensar
































