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domingo, 7 de octubre de 2012

Presa

Escribo este post presa. Mientras media España vive el Madrid-Barça, yo estoy presa. Paradógicamente es mi carcelera quien está entre barrotes. Pero soy yo la presa. Compartimos habitación, la suya. Si se me ocurre sacar un pie por la puerta, saltan las alarmas. Alarmas que superan los decibelios de los cantos de todo el vecindario al gol de Messi.

Lo he hecho todo : chupete, muñeco, "Jesusito de mi vida", música artificial, biberón con leche, amplio repertorio familiar de canciones de cuna, el "Duérmete niño" de Estivill y el "Bésame mucho" de Carlos González... Pero nada. Ahí está. Después del llanto desconsolado y estridente, llega la calma, pero con ojos abiertos. 

Intento salir, saltan las alarmas. Vuelvo con el ordenador, se calla, me mira y juega con los muñecos. Pero sigue despierta. Y yo, presa. 

Este es el precio a pagar por tener la noche en paz. Una vez más, me ha ganado la batalla. Me ha domado. Ella está tranquila. Y yo, presa.

PD. Menos mal que con el último punto comienzan los ronquidos. Me puedo marchar. Buenas noches a todos y feliz semana. 

martes, 15 de mayo de 2012

¿Aprendemos a sonreír o nos viene de fábrica?


Luis nació hace tres meses con una sonrisa. Desde entonces no ha dejado de ofrecer la mejor de sus caras a quienes están con él. Es un divertido dibujo animado japonés: sus ojos se convierten dos líneas negras cuando luce esa amplia sonrisa que encandila a todos.

Eduard Punset cita en su blog a Charles Darwin por defender la tesis de la naturaleza innata de las emociones.  En su libro «La expresión de las emociones en los animales y en el hombre», el naturalista inglés afirma que "nadie nos enseña a sonreir". La mejor expresión de alegría nos viene de fábrica al igual que otros gestos con los que comunicamos emociones instintivas. 

Pediatras y pedagogos de Bebés y más y de El bebé.com distinguen diferentes sonrisas en el bebé. Todas ellas indican el correcto desarrollo de su cerebro.

Las primeras son instintivas, espontáneas y reflejas. Señalan que el niño está a gusto. Ayudan a intensificar la relación con su madre y sus cuidadores. Sin embargo no se trata de una repuesta (social) a los gestos, caricias o palabras de que le dirijan. De ahí que el bebé sonría cuando duerme o está relajado después de la toma. 

Es a partir de su tercera semana que las sonrisas del niño se vuelven sociales y selectivas. Ahora sí responden a expresiones de cariño. Se conoce ya el porqué de su sonrisa. El mejor instrumento para conseguir una: la voz de la madre. 

Poco tiempo después las sonrisas diferencian a sus destinatarios: familiares o extraños. Según indican los expertos, el niño aprende a sonreir a los extraños pero con "cautela". Al aplicar esta simpática norma de cortesía el bebé puede considerarse ya persona sociable capaz de relacionarse con los demás, incluso con aquellos que no conoce. 

No sé si Luis nació ya sociable o no pero, lo que está claro, es que la sonrisa es su marca de identidad. 

viernes, 6 de enero de 2012

Mi regalo de Reyes


Los Reyes Magos me han desvelado. Podría considerarse una faena pero prefiero creer que este es su mejor regalo. En mi vida es prácticamente imposible tener unos minutos de absoluta tranquilidad y justamente han sido los Reyes quienes me la han traído desde Oriente. Eso sí, tiene que ser nocturna porque, justo ahora, un tímido sonido procedente de la habitación contigua me acaba de recordar el porqué de este blog

Se llama Catalina y tiene 6 meses, 6 kilos, unos buenos mofletes y una sonrisa genial. Una tarde de Navidad, durante la semana que tuvo de vacaciones y de intensa convivencia con ella, su padre se preguntó: "Ahora que ya ha merendado y dormido la siesta, ¿qué se hace con ella?"

Aunque la pregunta parezca tonta y dé la imagen de un inexperto o mal padre, lo cierto es que me hizo mucha gracia y me dio qué pensar. Es verdad que ante un bebé a veces no sabemos qué hacer pero son muchas las cosas que le divierten, le ayudan a descubrir el mundo y a interactuar con él y contigo. 

De eso quiero tratar en este blog. Podría escribir sobre otras cosas tal vez más intelectuales pero mi universo ahora está centrado en ella por lo que mi mente no da para mucho más. No sé si seré todo lo perseverante que exige esta publicación, ni si encontraré más tranquilidades nocturnas como ésta pero espero no defraudar y ojalá este blog vaya creciendo tan bien como Catalina con el paso del tiempo.