Daniel y María han sido noticia esta semana al publicarse su primera fotografía. Nada más nacer, antes incluso de abrir los ojos, estos dos mellizos se cogieron fuerte de la mano. Ahora ya tienen cuatro meses y continúan agarraditos.
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domingo, 19 de mayo de 2013
martes, 15 de mayo de 2012
¿Aprendemos a sonreír o nos viene de fábrica?

Luis nació hace tres meses con una sonrisa. Desde entonces no ha dejado de ofrecer la mejor de sus caras a quienes están con él. Es un divertido dibujo animado japonés: sus ojos se convierten dos líneas negras cuando luce esa amplia sonrisa que encandila a todos.
Eduard Punset cita en su blog a Charles Darwin por defender la tesis de la naturaleza innata de las emociones. En su libro «La expresión de las emociones en los animales y en el hombre», el naturalista inglés afirma que "nadie nos enseña a sonreir". La mejor expresión de alegría nos viene de fábrica al igual que otros gestos con los que comunicamos emociones instintivas.
Pediatras y pedagogos de Bebés y más y de El bebé.com distinguen diferentes sonrisas en el bebé. Todas ellas indican el correcto desarrollo de su cerebro.
Las primeras son instintivas, espontáneas y reflejas. Señalan que el niño está a gusto. Ayudan a intensificar la relación con su madre y sus cuidadores. Sin embargo no se trata de una repuesta (social) a los gestos, caricias o palabras de que le dirijan. De ahí que el bebé sonría cuando duerme o está relajado después de la toma.
Es a partir de su tercera semana que las sonrisas del niño se vuelven sociales y selectivas. Ahora sí responden a expresiones de cariño. Se conoce ya el porqué de su sonrisa. El mejor instrumento para conseguir una: la voz de la madre.
Poco tiempo después las sonrisas diferencian a sus destinatarios: familiares o extraños. Según indican los expertos, el niño aprende a sonreir a los extraños pero con "cautela". Al aplicar esta simpática norma de cortesía el bebé puede considerarse ya persona sociable capaz de relacionarse con los demás, incluso con aquellos que no conoce.
No sé si Luis nació ya sociable o no pero, lo que está claro, es que la sonrisa es su marca de identidad.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Como la mayonesa
Esta semana Catalina se ha comportado como una mayonesa que, con la minipymer sin darte apenas cuenta toma rápidamente consistencia.
Una noche su padre la sentó y permaneció en su sitio. Así, sin más historia. Se trata de un paso importante en su desarrollo psicomotor. La niña es de la vieja escuela pues las nuevas teorías relacionadas con este asunto consideran mejor que el bebé aprenda antes a gatear que a sentarse. Supongo también que va con su carácter. Sentada, observa y observa. Es espectadora del circo que le rodea y, disfruta de los nuevos campos visuales que le ofrece la nueva postura. A su lado, Guillermina, su prima "melliza"*, es una acróbata que repta, gira en todos los sentidos, se sienta, se mueve de acá para allá...
*Guillermina nació 20 días después que Catalina pero con 7 semanas de gestación más.
Continuando los cambios repentinos de mi mayonesa, en una cola de embarque le ofrecí una galleta. La devoró. Comiendo galletas y sentada en el sofá de su madrina recibió a sus primos madrileños en la party organizada en su honor. Sus padres estaban en una boda. A su alrededor, una decena de caras nuevas. Ni se inmutó. Ni lloró. Ni echó de menos a sus padres. Las galletas le bastaron para ser feliz.
Por último, el juguete de la temporada: el circo ambulante. Lo domina. Ha descubierto que sentada puede activar todos los cachivaches de la "caravana". Es dejarla en el parque, darse la media vuelta, y escuchar "música del oeste". La miro y sonríe orgullosa. Le rechifla.
*Guillermina nació 20 días después que Catalina pero con 7 semanas de gestación más.
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miércoles, 25 de enero de 2012
La exogestación
Tras su nacimiento, el bebé siente durante meses auténtica necesidad física, química y emocional del cuerpo de su madre. En su interior creció durante X semanas hasta que un cruel día fue expulsado del paraíso.
Unas manos desconocidas le recibieron en un mundo frío en el que toca respirar y comer. "¡Menos mal que está mamá!". El trauma del parto es aliviado en brazos de la madre que seguirá siendo su hábitat natural de crecimiento, ahora externo. De ella recibirá el alimento, la seguridad, el calor y el afecto necesarios para su desarrollo.
El nacimiento no debilita el apego más instintivo del ser humano que busca en su madre el bienestar que sintió en su interior.Al cabo de unos meses el bebé habrá olvidado aquel paraíso materno y habrá aprendido a vivir en el mundo.
Hoy mi Catalina ha terminado su exogestación. Tras 33 semanas en mi interior y otras 33 en mis brazos, damos pistoletazo de salida a otra aventura.
*Expresión mallorquina para indicar lo acontecido en una fecha indeterminada
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