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domingo, 9 de diciembre de 2012

Huele a Navidad







Por María 
 18 años
Colaboradora y canguro 
de No sólo comen y duermen


Hoy en Nueva York hemos tenido un día gris. Día de chirimiri que, en algunos momento, se ha convertido en diluvio universal. Típico día para quedarse en casa con palomitas, sofá, manta y chimenea. Pero hoy no tocaba el plan manta + sofá. Tocaba hacer de canguro de mis primos y cumplir los deseos de Álvaro

Tras tanto "Mamá, ¿cuándo ponemos las Christmas lights?", Álvaro lo ha conseguido. Ha llegado el día. Llega la Navidad con sabor a mazapán... y a parte de un buen turrón, es esencial una bonita decoración. 


Arnol de navidad y luces de navidadAunque aquí se ve mucho pino natural, nosotros hemos optado por el lado práctico. En vez de subir el Chirstmas Tree al coche y recoger las hojas durante toda la Navidad, hemos optado por el  'pino empaquetado',  ese que Navidad tras Navidad subimos del trastero con una ilusión tremenda y, aunque parece misión fácil, abrir ramita a ramita es trabajo de chinos. 

Arnol de navidad y luces de navidadEn treinta minutos lo que era un paquete lleno de ramas, se ha convertido en un súper árbol de Navidad. Mis primos, que son más listos que nadie, decidieron esperar sentados viendo como la canguro se dedicaba a montar su Christmas tree. Ellos ya se encargarían de ponerlo bonito. Álvaro fue el especialista de los bolas rojos, Beatriz, de las dorados y la canguro, de procurar un reparto equilibrado de los adornos. Evitando pues que no haya cinco bolas en una rama,y cero en dos, nos ha quedado un Christmas Tree con sus Christmas lights monísimo. 

Desde la Ciudad que nunca duerme, María Hidalgo para No sólo comen y duermen.

lunes, 29 de octubre de 2012

Post invitado: ¡Ay, Sandy!

Por María Hidalgo


Maria Ventana
Supongo que ya todos sabéis de quién estoy hablando. Sí, de ese huracán que está llegando a la Costa Este de Estados Unidos y que de momento ya ha dejado 64 víctimas mortales a su paso por Cuba.


Y yo, viviendo en Nueva York con dos primos pequeños a los que les resulta un poco complicadito eso de quedarse en casa. Nada de salir a dar una vuelta en bici o ir al parque. No queda otra que darle a la cabecita para entretenerles en casa porque que si no volamos. 



Ayer mientras dormían con su padre la siesta, su madre y yo nos escapamos a hacer una compra urgente pre-Sandy. Ante la posibilidad de que Sandy nos corte los suministros, fuimos en busca de botellas de agua y linternas, que nos fue imposible encontrar porque estaban agotadas. Y a estas alturas del año, no podíamos volver a casa sin pumpkins bajo el brazo. Se acerca Halloween y, por mucha Sandy que venga a visitarnos, no pueden ser que los únicos americanitos que se queden sus calabazas sonrientes. Eso sí, de momento se quedan dentro de casa, ya las sacaremos a la puerta después de la tormenta, cuando llegue la calma.


Niña calabaza pumpkin halloween


Esta mañana, mientras en la cocina veíamos las noticias para no perder detalle de los progresos de Sandy, inundaciones y esas cositas típicas de un huracán, Álvaro (5 años) veía sus dibujos  en el salón y Beatriz (3 años) pintaba un cuadro ideal con sus acuarelas. Teníamos intención de salir para ver que tal estaba todo por el pueblito costero de al lado que se suele inundar bastante. Pretendíamos que nos diese un poco el aire, pero el gobernador de Nueva York salió al paso por televisión para decirnos que el aire nos iba a dar demasiado: "Lo peor está por llegar".
Niña calabaza halloween


Así que el resto de la tarde se redujo a hacernos la manicura, las chicas, y a jugar con sus Lego del alma, el chico. La pregunta del día: “Mami, ¿cuándo viene Sandy?”, como si de una amiga se tratara.


Esto es lo que, de momento, Sandy ha dado de sí para estos dos niños. Parece que no ha hecho más que empezar. Algo más se nos ocurrirá.