Vive su segunda Navidad. El año pasado, desde la cuna, nos ayudó a contemplar y a estar más cerca del Niño Jesús. Este año sabe que algo importante está pasando. Volando ha llegado a Madrid para alegrar a nuestra familia que se reúne estos días tan especiales. Cuando ve el Belén del abuelo se le ilumina la cara. Ella es la estrella de nuestra Navidad.
Desde No sólo comen y duermen deseamos...