domingo, 18 de marzo de 2012

Más que un fondo de armario


Armario,  vestidor, cambiador, tocador, sala de juego, de curas y de medición. Aprovechar los espacios en los pisos que disponemos hoy en día es para mí fundamental.              


Al comprobar que el fondo del armario del cuarto de la niña daba para mucho decidí instalar en él una colchoneta a modo de cambiador y todo aquello necesario para el cuidado del bebé: pañales, cremas, toallitas, cepillo, colonia, peine,  baberos aceites, bodies... 


Sus tías se encargaron del vestuario: faldones, jerseyscamisas de batista, peleles, ranitas, patucos y capotas de todos los tamaños y colores. El padre, de la iluminación. Dos lámparas que funcionan con pilas son suficientes para disfrutar de todas las posibilidades del armario. 


La niña se entretiene con ses amis de l'armoire: Cécile, Anne, Jean y François, mariquitas recortables antiguas, que sirven de excusa para hablar en francés mientras cambiamos de atuendo. Y como es un poco coqueta, concluye este ritual con una vistazo al espejo antes de que su madre la levante y cierre las puertas para   salir de paseo.




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