Mostrando entradas con la etiqueta carrito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carrito. Mostrar todas las entradas

lunes, 10 de septiembre de 2012

Encargo-juegos

Esta tarde he estado rodeada de muchos niños. Sin comerlo ni beberlo nos juntamos cuatro madres y diez niños. Rodeadas de ruido, juguetes y meriendas, nos contamos nuestras cosas como si estuviésemos casi solas. 

Una de ellas necesita un carrito para su quinto hijo de 5 meses; la otra tiene uno, muy usado, sin manillares de gomaespuma y sucio, pero todavía útil. "Yo te lo doy. Ya lo iba a regalar". 

De vuelta a casa con su hijo y un primo, les propone un juego: 
- Os daré un cubo, agua y detergente para limpiar el carrito para Luisito. ¿Vale? 
- ¡Pensábamos jugar al Wii!
- Antes la silla y después la Wii.
- Vale. Y si lo hacemos bien, ¿nos darás dos euros a cada uno?
- Si lo hacéis bien tal vez os compre un sobre de cromos. 
- ¿De 60 céntimos?
- Sí. 

Emocionados los niños van a ganarse el sobre de cromos. Limpia que te limpia se lo pasan pipa. Un poco de agua por aquí, por allá. Esta mancha, fuera. Esta otra también.

-¿Mamá, qué te parece?
- Muy bien. Gracias. 

Terminado el trabajo y recogidos los bártulos, se ponen a jugar a la Wii. Y yo que he sido testigo, no recuerdo haberles escuchado pedir a su madre los 60 céntimos para el sobre de cromos. 




viernes, 20 de julio de 2012

Un ejemplo a seguir

Mi colega bloguera-periodista-mamá y nueva amiga facebookera gracias a No sólo comen y duermen Margaux M. Pitarch, ha querido compartir con nosotros esta fotografía.


La compañía aérea British Airways se solidariza con los padres de niños pequeños y apuesta por entregar el carrito a la salida del avión, un servicio que exigimos desde hace meses a través de este blog. 


A su llegada a la T4, el carrito les estaba esperando y, aunque no todo fue de color de rosa pues tuvieron que subir escaleras, montarse a un autobús y cargar de nuevo con todo la maquinaria, quiero desde aquí felicitar a esta compañía por editar estas etiquetas y echar una mano a los padres.


Margaux vive en Londres y no son pocas las ocasiones en las que tiene que coger un avión con su bebé. A través su blog, Between Paddington and Lancaster Gate, se unió a la causa de No sólo comen y duermen pidiendo a sus seguidores firmar nuestra reivindicación para lograr recibir los carritos de nuestros hijos  a la salida del avión. 


Gracias por tu apoyo, Margaux.


Si quieres unirte a la causa, firma aquí 

lunes, 18 de junio de 2012

Mejor cadera que la del Rey


Mientras nos sigan poniendo trabas a la hora de viajar en avión con nuestros hijos, (hecho que queremos cambiar desde No sólo comen y duermen con nuestra campaña de recogida de firmas), os recomendamos este estupendo artilujio para llevarlos cómodamente en brazos.

Se llama Hippychick Hipseat y es una especie de doble cadera para cargar con el bebé por la terminal sin arquearte tanto para sacar la tuya ni romperte la espalda. El invento se asemeja a una "riñonera" que enganchamos a nuestra cintura para colocar después al niño. Es ideal para los bebés ya mayores que no aguantan en la mochilita y que, sin embargo, tenemos que seguir cargando cuando se cansan de gatear o andar

Está recomendado para niños de entre 6 meses y 3 años que pesan un máximo de 23 kilos. Puede comprarse por Intenet en esta dirección a un coste de 39 libras.





martes, 31 de enero de 2012

Las ruedas de la libertad



Después de defender que un hijo no corta "las alas de la libertad", sin embargo tengo que reconocer que creía que con él es imposible montar en bici. Hasta hoy. 

Una persona que me conoce muy bien me ha hecho descubrir un invento ingenioso y práctico que me llena de esperanza y refuerza mi teoría. Os presento al carrito-bici o la bici-carrito
P.D. Lo quiero.

lunes, 30 de enero de 2012

Bebé-maleta



Hay que mentalizarse cuando se viaja solo con un bebé. A pesar de que muchos hombres y mujeres de buena fe te ayudan durante la aventura, no son pocas las situaciones en las que hay que apañarse solo.

Por eso, conviene preparar un equipaje lo más austero posible. Una mochila será el bolso de mamá, la bolsa del niño y la maleta de los dos. Ropa y calzado cómodos que podamos reciclar a lo largo del fin de semana; dos potitos, un biberón, los pañales y toallitas contados, apiretal, leche y cereales en tarritos de viaje, neceser y dos mudas completan el equipaje.   

Con tarjetas de embarque y DNIs bien a mano, habrá que pasar por el control de seguridad. Menos mal que no llevamos botas porque nos obligarían a quitárnoslas pese a tener un bebé en brazos. Antes de pasar el arco, toca plegar la silla e introducirla con mochila y abrigos en el escáner. Pitamos. Saca la silla, ábrela y coloca al bebé. Chequeo, no vaya a ser que lleves droga o alguna pistola. "Todo bien, ya puede recoger sus abrigos y equipaje".

Ante tanto ajetreo no está de más llegar con tiempo al aeropuerto. De esta manera podremos tener la prioridad de embarque que muchas compañías no conceden a los pasajeros con niños. Tras la espera, toca subirse al avión. Antes, vuelve a coger al bebé y a plegar la silla. 

El viaje del niño en nuestro regazo puede ser desde una bendición a una tragedia. La diferencia estriba en el grado de somnolencia versus histeria del niño. Su llanto puede provocar el embarazo más incómodo de los últimos meses y para ello también es bueno mentalizarse. 

Pero el remate con el que muchos no cuentan llega tras el aterrizaje. La silla del bebé no espera a la puerta del avión. En aeropuertos como en el de Madrid obligan recogerla en la cinta de equipajes que, a veces se encuentra en otra terminal. Hasta llegar a ella, carga que te carga con el bebé, la mochila, los abrigos, el llanto y el cansancio. 


PD. Animo pues a todos los que sufran como yo vuelos con bebés reclamen al aeropuerto para que nos entreguen la silla a la salida del avión.