miércoles, 25 de enero de 2012

La exogestación


El otro día de payés*, un padre de familia numerosa me comentó que los niños cambian radicalmente de actitud a los nueve meses de su nacimiento. "Parecen necesitar otro embarazo externo", precisó. Pues bien, la ciencia confirma este comentario y lo define como "exogestación". 


Tras su nacimiento, el bebé siente durante meses auténtica necesidad física, química y emocional del cuerpo de su madre. En su interior creció durante X semanas hasta que un cruel día fue expulsado del paraíso.


Unas manos desconocidas le recibieron en un mundo frío en el que toca respirar y comer. "¡Menos mal que está mamá!". El trauma del parto es aliviado en brazos de la madre que seguirá siendo su hábitat natural de crecimiento, ahora externo. De ella recibirá el alimento, la seguridad, el calor y el afecto necesarios para su desarrollo. 


El nacimiento no debilita el apego más instintivo del ser humano que busca en su madre el bienestar que sintió en su interior.Al cabo de unos meses el bebé habrá olvidado aquel paraíso materno y habrá aprendido a vivir en el mundo.


Hoy mi Catalina ha terminado su exogestación. Tras 33 semanas en mi interior y otras 33 en mis brazos, damos pistoletazo de salida a otra aventura. 






*Expresión mallorquina para indicar lo acontecido en una fecha indeterminada
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