miércoles, 15 de febrero de 2012

Como la mayonesa

Esta semana Catalina se ha comportado como una mayonesa que, con la minipymer sin darte apenas cuenta toma rápidamente consistencia.


Una noche su padre la sentó y permaneció en su sitio. Así, sin más historia. Se trata de un paso importante en su desarrollo psicomotor. La niña es de la vieja escuela pues las nuevas teorías relacionadas con este asunto consideran mejor que el bebé aprenda antes a gatear que a sentarse. Supongo también que va con su carácter. Sentada, observa y observa. Es espectadora del circo que le rodea y, disfruta de los nuevos campos visuales que le ofrece la nueva postura. A su lado, Guillermina, su prima "melliza"*, es una acróbata que repta, gira en todos los sentidos, se sienta, se mueve de acá para allá... 

Continuando los cambios repentinos de mi mayonesa, en una cola de embarque le ofrecí una galleta. La devoró. Comiendo galletas y sentada en el sofá de su madrina recibió a sus primos madrileños en la party organizada en su honor. Sus padres estaban en una boda. A su alrededor, una decena de caras nuevas. Ni se inmutó. Ni lloró. Ni echó de menos a sus padres. Las galletas le bastaron para ser feliz.

Por último, el juguete de la temporada: el circo ambulante. Lo domina. Ha descubierto que sentada puede activar todos los cachivaches de la "caravana". Es dejarla en el parque, darse la media vuelta, y escuchar "música del oeste". La miro y sonríe orgullosa. Le rechifla.


*Guillermina nació 20 días después que Catalina pero con 7 semanas de gestación más. 
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