domingo, 7 de octubre de 2012

Presa

Escribo este post presa. Mientras media España vive el Madrid-Barça, yo estoy presa. Paradógicamente es mi carcelera quien está entre barrotes. Pero soy yo la presa. Compartimos habitación, la suya. Si se me ocurre sacar un pie por la puerta, saltan las alarmas. Alarmas que superan los decibelios de los cantos de todo el vecindario al gol de Messi.

Lo he hecho todo : chupete, muñeco, "Jesusito de mi vida", música artificial, biberón con leche, amplio repertorio familiar de canciones de cuna, el "Duérmete niño" de Estivill y el "Bésame mucho" de Carlos González... Pero nada. Ahí está. Después del llanto desconsolado y estridente, llega la calma, pero con ojos abiertos. 

Intento salir, saltan las alarmas. Vuelvo con el ordenador, se calla, me mira y juega con los muñecos. Pero sigue despierta. Y yo, presa. 

Este es el precio a pagar por tener la noche en paz. Una vez más, me ha ganado la batalla. Me ha domado. Ella está tranquila. Y yo, presa.

PD. Menos mal que con el último punto comienzan los ronquidos. Me puedo marchar. Buenas noches a todos y feliz semana. 
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